Mira que me gustan las migas pero nunca las hago por lo laboriosas que son. A cambio, me acojo a la proverbial hospitalidad de un primo manchego que borda la receta.

Mira que me gustan las migas pero nunca las hago por lo laboriosas que son. A cambio, me acojo a la proverbial hospitalidad de un primo manchego que borda la receta.