una vez crucé un desierto de sal, y no sólo como imagen poética
a veces uno muere un poquito y luego toca volver a vivir, ¿verdad?con el tiempo va siendo más fácil hacerlo... siempre he confiado en los renaceres. después del silencio, ya no asusta el susurro ni el hablar a gritos. un abrazo A mi también…