Cien y los años que hagan falta
Allá dónde esté, te esperará, y te recibirá con su mano en alto y su sonrisa. Luego te señalará con el dedo, porque no hará falta que diga nada más, y Nena Daconte y Úrsula, y el Coronel y todos, sabrán quien eres, el hermano adoptivo, el q…