La saga Donkey Kong Country no se caracteriza precisamente por sus grandes diálogos porque de hecho sus juegos suelen tener poquísimo texto, lo cual es una bendición para la jugabilidad en el sentido de que es jugar desde el segundo uno.
La saga Donkey Kong Country no se caracteriza precisamente por sus grandes diálogos porque de hecho sus juegos suelen tener poquísimo texto, lo cual es una bendición para la jugabilidad en el sentido de que es jugar desde el segundo uno.