Para que veas, querida paisana, los destrozos que hacían con las versiones al castellano.Si es que la censura veía todo pecaminoso y, aunque algunas veces estuvieran en lo cierto, había cada arreglo que era para mear y no echar gota.
Para que veas, querida paisana, los destrozos que hacían con las versiones al castellano.Si es que la censura veía todo pecaminoso y, aunque algunas veces estuvieran en lo cierto, había cada arreglo que era para mear y no echar gota.