Cuento los segundos que quedan para subirme al autobús que me lleve a Galicia, no sé por qué pero lo necesito más que nunca. El sábado estaré allí, sin pretensiones, sólo quiero descansar al cruzar la puerta de casa, respirar ese olor familiar que me transmite paz, recibir abrazos de bienvenida y...