Aquella mañana, Sebastián Vital tomó el metro para hacer un recado. Como siempre que subía a un vagón, especialmente las veces en que no iba muy lleno, Sebastián se preguntó qué sería de la vida de todos los que estaban allí.

Aquella mañana, Sebastián Vital tomó el metro para hacer un recado. Como siempre que subía a un vagón, especialmente las veces en que no iba muy lleno, Sebastián se preguntó qué sería de la vida de todos los que estaban allí.