Hay errores al volante que apenas dejan una anécdota y otros que pueden transformar un trayecto cotidiano en una factura de cinco cifras. En ocasiones basta una decisión tomada en unos segundos para que un vehículo quede completamente inutilizado.

Hay errores al volante que apenas dejan una anécdota y otros que pueden transformar un trayecto cotidiano en una factura de cinco cifras. En ocasiones basta una decisión tomada en unos segundos para que un vehículo quede completamente inutilizado.