Son las seis de la mañana y me levanto sola en una cama que no es mía. Estoy en París por trabajo, en casa de un editor francés que me cede su apartamento para pasar la noche.

Son las seis de la mañana y me levanto sola en una cama que no es mía. Estoy en París por trabajo, en casa de un editor francés que me cede su apartamento para pasar la noche.