En un mercado donde la eliminación del conector de 3,5 mm se convirtió en norma indiscutible desde que Apple lo retiró en 2016, Sony ha decidido ir en contra de la corriente.

En un mercado donde la eliminación del conector de 3,5 mm se convirtió en norma indiscutible desde que Apple lo retiró en 2016, Sony ha decidido ir en contra de la corriente.