Hubo un tiempo en el que las familias numerosas no tenían demasiadas dudas a la hora de comprar un coche. Si hacían falta siete plazas, la respuesta casi siempre era un monovolumen.

Hubo un tiempo en el que las familias numerosas no tenían demasiadas dudas a la hora de comprar un coche. Si hacían falta siete plazas, la respuesta casi siempre era un monovolumen.