Al otro lado del día se mece el instante, tan fugaz e intenso, como un suspiro inquietante. Me descuelgo de la cima de los sueños hacia el poniente de la existencia.
Al otro lado del día se mece el instante, tan fugaz e intenso, como un suspiro inquietante. Me descuelgo de la cima de los sueños hacia el poniente de la existencia.