La música ha acompañado mis días de una manera que pocas cosas logran: unas veces levantando el ánimo en la penumbra, otras susurrando recuerdos y, casi siempre, envolviendo lo cotidiano en una melodía.

La música ha acompañado mis días de una manera que pocas cosas logran: unas veces levantando el ánimo en la penumbra, otras susurrando recuerdos y, casi siempre, envolviendo lo cotidiano en una melodía.