Estudié en un colegio religioso y me crié y crecí con la silueta de Jesucristo en mi cerebro. Cuando me acostaba cruzaba mis manos sobre mi torso y era él, hablaba con él.
Estudié en un colegio religioso y me crié y crecí con la silueta de Jesucristo en mi cerebro. Cuando me acostaba cruzaba mis manos sobre mi torso y era él, hablaba con él.