Se filtra el alba por entre las rendijas de la persiana; la noche se ha dejado llevar el pulso, sustraída la ensabanada oscuridad, y un cúmulo de negros presagios están siendo barridos por las blondas nacaradas de la aurora.

Se filtra el alba por entre las rendijas de la persiana; la noche se ha dejado llevar el pulso, sustraída la ensabanada oscuridad, y un cúmulo de negros presagios están siendo barridos por las blondas nacaradas de la aurora.