El frío desoladorLa madre volvía del reparto del pan de media mañana. Levantaba a los niños, los aseaba y, como no había calefacción alguna, los mandaba a la calle, para que tomaran el sol.
El frío desoladorLa madre volvía del reparto del pan de media mañana. Levantaba a los niños, los aseaba y, como no había calefacción alguna, los mandaba a la calle, para que tomaran el sol.