Cuando me planteé escribir un libro ambientado en algo tan particular como las partidas clandestinas de cartas, comenzó la parte más bonita de todas. Los que me conocéis sabéis que me gustan estos barros.

Cuando me planteé escribir un libro ambientado en algo tan particular como las partidas clandestinas de cartas, comenzó la parte más bonita de todas. Los que me conocéis sabéis que me gustan estos barros.