La idea de un Dios Niño no solo supera la inteligencia, también desarma las expectativas. Y ahí está la clave: los Magos ven porque miran, pero caminan porque alguien los llama.
La idea de un Dios Niño no solo supera la inteligencia, también desarma las expectativas. Y ahí está la clave: los Magos ven porque miran, pero caminan porque alguien los llama.