Tras la victoria de De la Espriella en Colombia, el viraje de América Latina hacia la derecha extrema parece casi completo. Pobre consuelo seguir repitiendo que se trata solo de un voto de castigo contra los gobiernos en funciones.

Tras la victoria de De la Espriella en Colombia, el viraje de América Latina hacia la derecha extrema parece casi completo. Pobre consuelo seguir repitiendo que se trata solo de un voto de castigo contra los gobiernos en funciones.