Con la llegada de las altas temperaturas, muchos hábitos cambian al ponerse al volante. Algunos gestos vuelven a repetirse en carreteras, ciudades y zonas costeras sin que la mayoría de conductores se plantee si podrían traer consecuencias.

Con la llegada de las altas temperaturas, muchos hábitos cambian al ponerse al volante. Algunos gestos vuelven a repetirse en carreteras, ciudades y zonas costeras sin que la mayoría de conductores se plantee si podrían traer consecuencias.