El domingo estuve cenando con Lay, acababa de aterrizar y eran las primeras horas de su vida en Japón. Lo miraba todo con ojos de niño que está descubriendo como funciona el mundo.
El domingo estuve cenando con Lay, acababa de aterrizar y eran las primeras horas de su vida en Japón. Lo miraba todo con ojos de niño que está descubriendo como funciona el mundo.