Te encuentras realizando tus actividades diarias cuando, sin previo aviso, notas un palpitar en el ojo. Aunque este movimiento involuntario no produce dolor, suele intensificarse mientras más intentas detenerlo.
Te encuentras realizando tus actividades diarias cuando, sin previo aviso, notas un palpitar en el ojo. Aunque este movimiento involuntario no produce dolor, suele intensificarse mientras más intentas detenerlo.