Los carmelitas sentimos a la Virgen María cercana, presente, madre. Desde hace siglos la invocamos con un título que resume todo nuestro afecto y nuestra espiritualidad: "Madre y hermosura del Carmelo".

Los carmelitas sentimos a la Virgen María cercana, presente, madre. Desde hace siglos la invocamos con un título que resume todo nuestro afecto y nuestra espiritualidad: "Madre y hermosura del Carmelo".