La cibernética hegemónica cayó en lo que para Hayek es el peor escenario filosófico posible, el síndrome de Platón, consistente en que se puede alcanzar un conocimiento absoluto a través de una categoría especial de personas.
La cibernética hegemónica cayó en lo que para Hayek es el peor escenario filosófico posible, el síndrome de Platón, consistente en que se puede alcanzar un conocimiento absoluto a través de una categoría especial de personas.