Mis hijos me animaron a buscar pareja en un programa de televisión dedicado a esos menesteres y cansada de escucharlos accedí, tampoco perdía nada. No tenía que dar explicaciones, soy dueña de mi vida.

Mis hijos me animaron a buscar pareja en un programa de televisión dedicado a esos menesteres y cansada de escucharlos accedí, tampoco perdía nada. No tenía que dar explicaciones, soy dueña de mi vida.