Me sumo a tu indirecto homenaje a una tradición, a la que le pones el punto de vista fotográfico de dos deportivas con su poquito de historia también, ahí encaramadas como dos corcheas entre dos líneas de un pentagrama de leño. Abrazos.

Me sumo a tu indirecto homenaje a una tradición, a la que le pones el punto de vista fotográfico de dos deportivas con su poquito de historia también, ahí encaramadas como dos corcheas entre dos líneas de un pentagrama de leño. Abrazos.