Al Palacio Libertad, pegado a la Casa Rosada argentina, no llega la polémica por la visa de Andy López ni los susurros de una intervención militar ni las sospechas de la CIA en Chihuahua ni siquiera la acusación por narcotráfico a Rubén Rocha Moya.
Al Palacio Libertad, pegado a la Casa Rosada argentina, no llega la polémica por la visa de Andy López ni los susurros de una intervención militar ni las sospechas de la CIA en Chihuahua ni siquiera la acusación por narcotráfico a Rubén Rocha Moya.