Ando con el antojo —no exento de ansias— por recuperar la máquina de escribir Olivetti Lettera 22 que me regaló mi padre para el último año de preparatoria en el Salón 22 (próximo a novelarse).

Ando con el antojo —no exento de ansias— por recuperar la máquina de escribir Olivetti Lettera 22 que me regaló mi padre para el último año de preparatoria en el Salón 22 (próximo a novelarse).