Hay en esa película una mentira que me gusta más porque funciona mejor: cuando Sterling Hayden se sienta en una mecedora del porche, con un cigarro y una taza de café y dice: "A un hombre le basta con un cigarro y una taza de café".
Hay en esa película una mentira que me gusta más porque funciona mejor: cuando Sterling Hayden se sienta en una mecedora del porche, con un cigarro y una taza de café y dice: "A un hombre le basta con un cigarro y una taza de café".