Qué tiempos aquellos cuando teníamos la tertulia ultramarina en la librería Galatea. El librero sólo nos había puesto una condición: cada uno tiene que salir por la puerta con un libro, pagado.

Qué tiempos aquellos cuando teníamos la tertulia ultramarina en la librería Galatea. El librero sólo nos había puesto una condición: cada uno tiene que salir por la puerta con un libro, pagado.