El Apocalipsis me pone de los nervios. Leo en los periódicos que muchos en América ya están alquilando refugios nucleares y que otros peregrinan a lugares que –predicen–, no sucumbirán al Armagedón.
El Apocalipsis me pone de los nervios. Leo en los periódicos que muchos en América ya están alquilando refugios nucleares y que otros peregrinan a lugares que –predicen–, no sucumbirán al Armagedón.