Los grabados y tallas de letras presentes en el interior de la catedral londinense, incluida su cripta, sirvieron como punto de partida a la hora de trazar la tipografía de esta nueva identidad visual.

Los grabados y tallas de letras presentes en el interior de la catedral londinense, incluida su cripta, sirvieron como punto de partida a la hora de trazar la tipografía de esta nueva identidad visual.