Todavía estoy llorando", según sus propias palabras Nadie podía imaginar en 2001, cuando se estrenó A todo gas (Fast & Furious), que aquella película acabaría convirtiéndose en una de las franquicias de taquilla más rentables de Hollywood.

Todavía estoy llorando", según sus propias palabras Nadie podía imaginar en 2001, cuando se estrenó A todo gas (Fast & Furious), que aquella película acabaría convirtiéndose en una de las franquicias de taquilla más rentables de Hollywood.