Amiga mía: yo también creo en el hombre, no en las fronteras.Si aprendemos a amarnos y volar alto, seguro que desde arriba las líneas que separan se difuminan.Como siempre, mi abrazo.

Amiga mía: yo también creo en el hombre, no en las fronteras.Si aprendemos a amarnos y volar alto, seguro que desde arriba las líneas que separan se difuminan.Como siempre, mi abrazo.