Varias parejas de enamorados discutían, en buenos términos, sobre sus opciones. En ese tráfago, una chica soltó esta frase: “Ni por la Iglesia ni para siempre”.
Varias parejas de enamorados discutían, en buenos términos, sobre sus opciones. En ese tráfago, una chica soltó esta frase: “Ni por la Iglesia ni para siempre”.