En el exterior de la catedral de Chartres, un caminante avanza bajo la atenta presencia de las figuras de piedra. El gesto cotidiano se vuelve casi ritual frente a unos muro que han aprendido a observar el paso de los siglos.
En el exterior de la catedral de Chartres, un caminante avanza bajo la atenta presencia de las figuras de piedra. El gesto cotidiano se vuelve casi ritual frente a unos muro que han aprendido a observar el paso de los siglos.