Nada más acercarse, sin aún llegar a verlo, pero sintiendo en el aire su indiscutible presencia, notó cómo se disipaba esa nostalgia que, desde hacía tanto, la rodeaba y asfixiaba sin apenas dejarla respirar.

Nada más acercarse, sin aún llegar a verlo, pero sintiendo en el aire su indiscutible presencia, notó cómo se disipaba esa nostalgia que, desde hacía tanto, la rodeaba y asfixiaba sin apenas dejarla respirar.