Es una escena cada vez más común en los coches modernos: engranas la marcha atrás y el volumen de la música baja automáticamente. No es un fallo ni una casualidad, tampoco un simple detalle de confort.
Es una escena cada vez más común en los coches modernos: engranas la marcha atrás y el volumen de la música baja automáticamente. No es un fallo ni una casualidad, tampoco un simple detalle de confort.