Desde el mismo día que firmamos el contrato con Elsa Oesterheld y con Solano para publicar El Eternauta, sabíamos que nos enfrentábamos a una dura pelea contra las ediciones piratas.
Desde el mismo día que firmamos el contrato con Elsa Oesterheld y con Solano para publicar El Eternauta, sabíamos que nos enfrentábamos a una dura pelea contra las ediciones piratas.