Hay algo que los hermanos Wayans entendieron antes que muchos: la parodia no funciona cuando se limita a copiar chistes o deformar escenas. Funciona cuando entiende el lenguaje del género, lo desarma y lo deconstruye.
Hay algo que los hermanos Wayans entendieron antes que muchos: la parodia no funciona cuando se limita a copiar chistes o deformar escenas. Funciona cuando entiende el lenguaje del género, lo desarma y lo deconstruye.