En la encendida risa de vuestros labios infantiles se transparenta el fulgor mágico de los cuerpos celestes, porque brilláis en las sombras de la edad y sois como ángeles que prometen islas de cristal que vagan por los océanos de la tristeza.
En la encendida risa de vuestros labios infantiles se transparenta el fulgor mágico de los cuerpos celestes, porque brilláis en las sombras de la edad y sois como ángeles que prometen islas de cristal que vagan por los océanos de la tristeza.