Mi querida niña, la noche es enigmática y por tanto cómplice; de poetas, de cantantes, de enamorados, cómplice de alegrías, de desgracias, en fin de tantas cosas enigmáticas.

Mi querida niña, la noche es enigmática y por tanto cómplice; de poetas, de cantantes, de enamorados, cómplice de alegrías, de desgracias, en fin de tantas cosas enigmáticas.