A veces nos miramos todavía, estrangulamos el presente y nos quedamos sostenidos en aquella tarde en la que nos faltó un beso y nos sobró el miedo. Luego la vida siguió y no contó con nosotros.
A veces nos miramos todavía, estrangulamos el presente y nos quedamos sostenidos en aquella tarde en la que nos faltó un beso y nos sobró el miedo. Luego la vida siguió y no contó con nosotros.