Después de más de veinte años cuidando de personas con enfermedad renal, sigo convencida de que la mayor parte de lo que he aprendido no estaba en los libros. Me lo han enseñado las personas con las que he compartido una parte de su camino.

Después de más de veinte años cuidando de personas con enfermedad renal, sigo convencida de que la mayor parte de lo que he aprendido no estaba en los libros. Me lo han enseñado las personas con las que he compartido una parte de su camino.