La rivalidad futbolística entre España y Francia, forjada durante algo más de un siglo, tuvo unos orígenes muy humildes, alejados de la desmesurada expectación que desata una semifinal de la Copa del Mundo.

La rivalidad futbolística entre España y Francia, forjada durante algo más de un siglo, tuvo unos orígenes muy humildes, alejados de la desmesurada expectación que desata una semifinal de la Copa del Mundo.