Una de las canciones más exaltadas de Jacques Brel, uno de sus famosos crescendos, “Amsterdam”, nos dice que en su puerto huele a bacalao y que los marineros beben hasta caerse.
Una de las canciones más exaltadas de Jacques Brel, uno de sus famosos crescendos, “Amsterdam”, nos dice que en su puerto huele a bacalao y que los marineros beben hasta caerse.