Perder el vehículo para siempre por haber consumido una cerveza de más durante las vacaciones ya no es una suposición, sino la realidad a la que se enfrentan los conductores en varios rincones del planeta.

Perder el vehículo para siempre por haber consumido una cerveza de más durante las vacaciones ya no es una suposición, sino la realidad a la que se enfrentan los conductores en varios rincones del planeta.