Tengo una sonrisa de lo más estúpida y el corazón me palpita a no sé cuántas revoluciones por minuto porque HE ARREGLADO EL LAVAVAJILLAS. Y he aquí que ha sido todo un arrebato de esos de chica tauro, sí, César, de vaca tozuda en su bella y desordenada pradera, Sunnion, de escapista ante las...