Si pasea estos días por París podrá ver el Sena convertido en un aliviadero improvisado de los calores que asolan la ciudad y las ventanas cubiertas con mantas térmicas para intentar detener el calor.

Si pasea estos días por París podrá ver el Sena convertido en un aliviadero improvisado de los calores que asolan la ciudad y las ventanas cubiertas con mantas térmicas para intentar detener el calor.