Gabriel García Márquez y Mario Vargas Llosa pasaron de una amistad infinita a una enemistad que les llevó a la indiferencia, al silencio y no sabemos si al odio.

Gabriel García Márquez y Mario Vargas Llosa pasaron de una amistad infinita a una enemistad que les llevó a la indiferencia, al silencio y no sabemos si al odio.